“¿Papel o plástico? Gracias, ninguno de los dos. Preferimos bolsas de tela, recipientes reutilizables y tarros de vidrio. Dígale adiós a las bolsas de plástico, y haga un cambio para tener un mejor mañana”.
Milena y Sara, fundadoras de Unverpackt (Original a Granel)

Savina Istas, una joven belga de 25 años, consciente de que sus paisanos producen casi 10 kg de basura a la semana: más de media tonelada de basura al año por persona!, se propuso luchar contra este problema atacándolo de raíz. En el verano de 2014, después de varias rondas de inversión y una campaña de financiamiento colectivo (crowdfunding en inglés), abrió la primera tienda de Cero Basura en Bélgica Robuust fundada sobre 3 principios: productores locales, productos orgánicos y sin empaque.

En Kreuzberg, Alemania, Milena y Sara, dos jóvenes emprendedoras, preocupadas por el hecho de que cada año se vierten al océano más de 140 millones de toneladas de residuos y de que la basura es uno de los mayores problemas de nuestro tiempo, comenzaron a reunir un equipo para abrir Original Unverpackt, el primer supermercado en Alemania que ofrece productos a granel como alimentos, especias, productos cosméticos, productos de limpieza y licores en frascos y botellas. En Australia existe The Source, Bulk Food (La fuente, Alimentos a Granel), una cadena con más de 20 tiendas en donde mucho de lo que venden son productos sembrados y cosechados por ellos mismos o por productores vecinos, mostrando que existen alternativas interesantes para la distribución de sus productos.

Este tipo de tiendas están proliferando por todo el mundo: Berlín, Milán, Toronto, Barcelona y muchas ciudades más están abriendo tiendas de comestibles que producen una cantidad mínima de residuos mediante la venta a granel de sus productos. El común denominador de todas ellas es que los clientes llevan sus propios vasos, frascos, bolsas y botellas, mismas que son pesadas antes de ser rellenadas de manera que puedan hacer sus compras diarias sin necesidad de todo el excesivo e innecesario empaque que va a parar a la basura, todo dentro de un sano y sustentable sistema que se podría denominar pre-ciclaje.

Con este sistema se puede ofrecer, además de productos frescos como frutas y verduras (tradicionalmente a granel), todo tipo de comestibles como granos, harinas, pastas, mezclas para sopas, frijoles, cereales, dulces, frutas secas, nueces, snacks, golosinas, hierbas, especias, chiles secos, sales, pan, galletas, té, café, etc. obteniendo ventajas como: economía, visibilidad del producto, reposición frecuente de los contenedores que garantizan ingredientes frescos y comprar solo la cantidad necesaria. Se requiere un cambio de cultura y hábitos así como buenas prácticas para mantener las normas básicas de higiene como es el caso de no tocar los productos con los dedos.

Estas tiendas también pueden contar con máquinas expendedoras de agua purificada, cobrando solo por el relleno de botellas o garrafones a una fracción del costo del agua embotellada. Con este esquema de comercialización se abren importantes oportunidades para nuevos negocios. Se podría llevar, por ejemplo, la marca Guanajuato un paso adelante, no solo incentivando el comercio de productos hechos en el estado favoreciendo la economía local comprando a pequeños y medianos productores de la zona, sino fomentando el cultivo de productos orgánicos y permitiendo a los consumidores obtener grandes ahorros, ya que no estarían pagando por todo el costo asociado con la marca, publicidad y empaque que representan hasta el 30% del valor de los productos. Todo esto sería posible promoviendo la inclusión de islas de productos a granel en tiendas existentes o la apertura de tiendas nuevas con este concepto, e incluso podría perfeccionarse con la promoción de un distintivo o certificado para expendios que podría denominarse GTO Cero Basura.

Por Ing. Javier Hinojosa
Consejero del Iplaneg