*Sobre el cuidado de la casa común
Por Ing. Javier Hinojosa
Presidente del Iplaneg

“Alabado seas, mi Señor, por la hermana nuestra madre tierra, la cual nos sustenta, gobierna y produce diversos frutos con coloridas flores y hierbas.”
San Francisco de Asís

Una encíclica es una carta que redacta el Papa y envía a todos los obispos del mundo y en general a todo el público; es un recurso que utiliza como cabeza de la Iglesia Católica, para decirle a los obispos … y al mundo entero, lo que cree y piensa.

Han habido 6 Papas en lo que llevo de vida, en este tiempo se han publicado 76 encíclicas, recuerdo vagamente el título (tradicionalmente en latín) de algunas de ellas y haberlas escuchado mentar en las misas dominicales; no creo haber leído más de 3 párrafos de alguna de ellas. Laudato Si´ (Alabado Seas! en español), la última encíclica del papa Francisco es la primera que leo de cabo a rabo. Considero que es un valiosísimo documento de actualidad y de lectura imprescindible para todos por igual, planeadores, urbanistas, ecologistas, líderes y vasallos, gobernantes y gobernados, pobres y ricos, me aventuro incluso a sugerirlo como libro de texto en escuelas y Universidades.

Mientras más conozco al Papa Francisco más lo quiero y admiro. En esta encíclica nos expone con lenguaje claro, documentado y directo, lo que ya sabemos pero no queremos darnos cuenta en torno a las atrocidades que mi familia, la de mis amables lectores, nuestros vecinos, paisanos y la humanidad en general estamos cometiendo contra el planeta que nos hospeda, de cómo de la mano de los “líderes” en nuestro país y en el mundo, comprometidos con los dueños del dinero y los grandes consorcios, con una irresponsable visión de corto plazo, glorificando la economía de mercado y la rentabilidad de los negocios, vamos caminando aceleradamente, en una escalada de contaminación, desertificación, empobrecimiento de la sociedad, marginación de los más vulnerables, depredación y deterioro, hacia la destrucción sistemática de nuestra casa común … y en un futuro cercano, de nosotros mismos.

No caben este espacio los párrafos que he subrayado del documento, me limito a compartir los más relevantes con la intención de despertar en ustedes la misma curiosidad y vivo interés que ha despertado en mí:

  • “Si la actual tendencia continúa, este siglo podría ser testigo de cambios climáticos inauditos y de una destrucción sin precedentes de los ecosistemas, con graves consecuencias para todos nosotros”. (24)
  • “Es un hecho que «el hombre moderno no está preparado para utilizar el poder con acierto», porque el inmenso crecimiento tecnológico no estuvo acompañado de un desarrollo del ser humano en responsabilidad, valores y conciencia”. (105)
  • “La economía asume todo desarrollo tecnológico en función del lucro, sin prestar atención a eventuales consecuencias negativas para el ser humano”. (109)
  • “El mercado por sí mismo no garantiza el desarrollo humano integral y la inclusión social. Mientras tanto, tenemos un «superdesarrollo” derrochador y consumista, que contrasta de modo inaceptable con situaciones persistentes de miseria»”. (109)
  • “Las predicciones catastróficas ya no pueden ser miradas con desprecio e ironía. A las próximas generaciones podríamos dejarles demasiados escombros, desiertos y suciedad. El ritmo de consumo, de desperdicio y de alteración del medio ambiente ha superado las posibilidades del planeta, de tal manera que el estilo de vida actual, por ser insostenible, sólo puede terminar en catástrofes. La atenuación de los efectos del actual desequilibrio depende de lo que hagamos ahora mismo”(161)
  • “En las condiciones actuales de la sociedad mundial, donde hay tantas inequidades y cada vez son más las personas “desechables”, privadas de derechos humanos básicos, el principio del bien común se convierte inmediatamente, como lógica e ineludible consecuencia, en un llamado a la solidaridad y en una opción preferencial por los más pobres.”(158)
  • En el capítulo IV, UNA ECOLOGÍA INTEGRAL, nos menciona el Papa cosas que aquí en Guanajuato ya están siendo parte de nuestro nuevo lenguaje de planeación urbana:
    “Dada la interrelación entre el espacio y la conducta humana, quienes diseñan edificios, barrios, espacios públicos y ciudades necesitan del aporte de diversas disciplinas que permitan entender los procesos, el simbolismo y los comportamientos de las personas”.(150)

  • “La creatividad debería llevar a integrar los barrios pobres en una ciudad acogedora: «¡Qué hermosas son las ciudades que superan la desconfianza enfermiza e integran estratos sociales diferentes, y que hacen de esa integración un nuevo factor de desarrollo! ¡Qué lindas son las ciudades que, aun en su diseño arquitectónico, están llenas de espacios que conectan, relacionan y favorecen el reconocimiento del otro!”(152)
  • “La calidad de vida en las ciudades tiene mucho que ver con el transporte, que suele ser causa de grandes sufrimientos para los habitantes. Muchos especialistas coinciden en la necesidad de priorizar el transporte público. Pero algunas medidas necesarias difícilmente serán aceptadas por la sociedad sin una mejora sustancial de ese transporte, que en muchas ciudades significa un trato indigno a las personas debido a la aglomeración, a la incomodidad o a la baja frecuencia de los servicios y a la inseguridad”.(153)
  • En otros capítulos nos dice:

  • “Mientras no haya un amplio desarrollo de energías renovables, que debería estar ya en marcha, es legítimo optar por lo menos malo o acudir a soluciones transitorias”.(165)
  • “La dificultad para tomar en serio este desafío tiene que ver con un deterioro ético y cultural, que acompaña al deterioro ecológico”.(162)
  • “Para realizar una reconciliación con la creación debemos examinar nuestras vidas y reconocer de qué modo ofendemos a la creación de Dios con nuestras acciones y nuestra incapacidad de actuar. Debemos hacer la experiencia de una conversión, de un cambio del corazón”. (218)
  • “La crisis ecológica es un llamado a una profunda conversión interior. … Una Conversión ecológica”.(217)