El ingeniero Alejandro Baeza Balcázar es el titular de la Dirección de Desarrollo Social, DIDESO, de Moroleón. La oficina está en el lado izquierdo del patio de Presidencia y ocupa dos niveles. En el inferior hay seis sonrientes jóvenes que atienden al ciudadano. En la parte de arriba atiende Alejandro asomado a su computadora y con el celular a la mano.

No obstante, deja todo a un lado y atiende al reportero de Impulso quien lo conoció años atrás cuando Alejandro era docente de Matemáticas en el nivel preparatoria. Sus alumnos compitieron en las Olimpiadas de Matemáticas y esa tradición ha seguido. Colaboró en Oficialía Mayor en la administración pasada y aprendió mucho allí. Lo resume así: ante los problemas primero hay que oírlos, analizarlos, informarse, consultar, meditar, ver opciones y hasta entonces aplicar una solución.

Actualmente, en DIDESO, atiende a los ciudadanos que buscan becas, apoyos alimentarios, ayuda a personas de la tercera edad, madres, migrantes; gente que quiere mejorar su vivienda con un techo o piso mejor o hasta un calentador solar. Se organizan cursos gratuitos que sirven para pulir habilidades y hasta generar un oficio. La idea básica es atender a las personas que quieren mejorar su nivel de vida y se ven, y se sienten, limitadas.

Alejandro describe algunos positivos en las personas gracias a las acciones oportunas de DIDESO. Pero cada acción nace a partir a la inquietud e iniciativa del ciudadano que no se contenta con sentir la carencia sino que busca soluciones. El primer paso es acercarse a Dideso e informarse sobre la gama de apoyos disponibles y los requisitos para conseguirlos. De entrada hay que llevar el CURP e identificación oficial. En la primera entrevista hay que decir con precisión y honestidad la razón de buscar la ayuda.

Hay que tener en cuenta que hay más personas en situación de necesidad y comprender que se deben hacer trámites y que la decisión puede estar fuera del ámbito del Dideso local. El DIDESO, explica Alejandro, es un gestor que representa a nuestra gente ante las dependencias estatales y federales encargadas de los apoyos sociales. Frecuentemente visita y dialoga con los delegados estatales o secretarios del ramo sabiendo que todos los Didesos del Estado hacen lo mismo. Hay que ser ágil y flexible, además de un agudo observador para aprovechar los programas de ayuda.

Como ejemplo, Alejandro habla de la calle 16 de Septiembre y su actual iluminación led. Anteriormente, la luz era escasa y cara. Con las luminarias led el costo es menor, hay más luminarias y el costo es menor. El resultado es que jóvenes, niños y adultos pueden caminar ahora con mayor seguridad desde el alba hasta la madrugada. Esto ha abatido el índice de robos. Un calentador solar abate también costos y combate la contaminación. De hecho las acciones sociales van en dirección a las energías alternativas y quizá pronto veremos más calentadores solares, páneles solares, luminarias led, etc. Con ello no solo los costos serán menores sino que se reduce la contaminación y todos salimos ganando.