Moroleón, Gto. El ingeniero Daniel Raya Zamudio es el director del Implan (instituto Municipal de Planeación) moroleónes, mientras que el Arq. Juan Manuel Ortega es el presidente. Recientemente, el Iplaneg (instituto estatal de planeación) cambió su titular y consejeros. En su nueva composición incorporó al Implan Moroleón entre sus consejeros. Ahora León, Irapuato, Celaya y Moroleón son parte de ese Consejo cuya función es expresar la opinión de expertos y de ciudadanos en todo lo tocante a los planes de desarrollo de la autoridad estatal y municipal.

De hecho, cuenta el ingeniero Daniel, en tiempos de campaña él suele convocar a todos los candidatos para que estén informados sobre los hechos más relevantes del desarrollo municipal. Como dato curioso señala que desde algunos de los puntos más distantes de Moroleón es posible llegar caminando al centro pues la distancia en promedio es de1.5 kilómetros. Otro hecho curioso es que hay registrados más de 20 vehículos en la ciudad para más de 14 viviendas, lo que significa que puede haber, en promedio, uno o dos coches por casa. Del número de motos no habló pero entre ellas y los coches, camionetas y autobuses hacen de nuestras calles algo ruidoso y riesgoso.

Al mencionar la rehabilitación actual de algunas calles céntricas, comenta que esta iniciativa se inscribe en la tendencia contemporánea de dar más especio al ser humano. Hasta hace poco las vialidades se diseñaban para facilitar la circulación de los vehículos y la gente ocupaba espacios cada vez más reducidos y peligrosos. Personas con discapacidad o limitaciones físicas enfrentaban un medio hostil cuando recorrían las calles. Hoy, la tendencia es recuperar el contacto humano y facilitar el intercambio amistoso. “Cuando vas en coche vas encapsulado y aunque ves algo que te llama la atención, debes seguir conduciendo. Si ves a tu amigo, sólo agitas la mano a manera de un fugaz saludo y quizá una rápida sonrisa”, comenta el ingeniero Daniel.

En cambio, si se facilita caminar, puedes detenerte ante el aparador, saludar al amigo, sentarte un rato, saborear un antojo, pasear seguramente a tu bebé, conversar con tu amigo, etc. Es decir, la dimensión humana se adueña nuevamente de la ciudad. Por otro lado, un carril reducido obliga a los vehículos a circular a velocidad moderada y en orden pues las motos no podrán rebasar imprudentemente, mientras que las bicicletas tendrán su propio espacio también. Cruzar los pasos peatonales no será una aventura letal. Y de paso el comercio atraerá más posibles clientes. Quizá hasta el ruido disminuya.

Si usted desea aportar sus propias ideas sobre la ciudad y su desarrollo o quiere informarse sobre los datos que tiene el IMPLAN, no tiene más que visitar sus oficinas ubicadas en la céntrica calle Guerrero. Quienes desean abrir un negocio, harían bien si visitan el Implan y consultan su base de datos.