Moroleón, Gto.- La semana pasada don Roberto Orozco Sánchez, moroleonés de 78 años, reunió a varios dignatarios eclesiásticos encabezados por el arzobispo de Morelia, Mons. Carlos Garfias, y por el obispo Víctor Aguilar quien fue párroco en Curumbatío. Entre los invitados estuvo el presidente municipal, Lic. Jorge Ortiz, y su esposa Jéssica. El motivo fue la colocación de la primera piedra de Monte Carmelo un ambicioso proyecto de Don Roberto y cuya finalidad es que las familias de nuestra región tengan un lugar para reunirse, reflexionar, hacer deporte y convivir al aire libre.

El terreno tiene una extensión de tres hectáreas y se ubica poco antes de llegar a Quiahuyo. Se construirán un diamante para jugar beis, cancha de fut, y canchas de básquet. Habrá una especie de residencia con espacios para reuniones familiares y juveniles. Se podrán organizar cursos, retiros, convivencias, etc. Habrá una capilla o una pequeña iglesia para los momentos de encuentro con Dios. Don Roberto, dueño del terreno, ya lo escrituró a la arquidiócesis de Morelia. Con su familia y numerosos amigos ya está en movimiento para llevar adelante este proyecto pues él considera que si la familia es sana, los hijos también lo serán. Y quiere ofrecer ese espacio con ese fin. El arzobispo bendijo la primera piedra y agradeció a Don Roberto su laudable iniciativa. Otro tanto hizo Monseñor Víctor y finalmente Don Roberto expuso algunos detalles de Monte Carmelo.

El nombre surge de un sueño de Don Roberto. Hace años imaginó un lugar así pero las ocupaciones diarias y algunas dificultades lo hicieron dudar. Pidió una señal para estar seguro y seguir o detenerse. Soñó a una señora de blanco que le sonreía y le extendía una nave o especie de construcción circular. Poco después, vio una imagen de la Virgen del Carmen en la iglesia y reconoció su rostro. Además, cuando habló con Monseñor Víctor, éste le dijo que el proyecto se llamaría Monte Carmelo porque el lugar era solo monte y añadirle Carmelo sonaba natural.

Así que Monte Carmelo es un proyecto en beneficio de las familias y se considera que solo con trabajo comunitario puede hacerse realidad este proyecto. Don Roberto invita a gente de buena voluntad a que conozca más o se una.

Puede usted visitarlo en la calle Allende 272 de Moroleón y conversar con él. No solo es grato compartir un rato con él, sino formativo.