Moroleón, Gto. El Centro de Orientación Familiar (COF) nació hace cuatro años a iniciativa del Padre Víctor Aguilar (hoy obispo auxiliar de Morelia) recién llegado a la parroquia de Curumbatío. La razón es que se dio cuenta que muchos de los males que nos aquejan, como sociedad, es porque hay familias disfuncionales y el objetivo del COF es apoyar a las familias en sus esfuerzos por cumplir con su misión. Por eso reciben ayuda todos los miembros de la familia. El COF se ubica en la Avenida América N° 585 y su teléfono es el 458 2100. Muchas crisis se han solucionado gracias la intervención de los sacerdotes y de los voluntarios que allí dan sus servicios gratuitamente.

Hay asesoría legal, atención psicológica, una experta en tanatología, un experto en desarrollo humano, y asesoría matrimonial. Con ocasión del cuarto aniversario se reunieron voluntarios, patrocinadores, Monseñor Víctor Aguilar y el Padre Efraín Gutiérrez en la iglesia de Curumbatío en una celebración eucarística. Por la noche, el actual presidente del COF, Lic. Benjamín García, expuso la historia del COF, agradeció a los generosos voluntarios y a los patrocinadores y medios de comunicación su incansable labor. Fue una grata velada en que se recordaron los esfuerzos iniciales, los apuros ocasionales para sostener el esfuerzo, los casos exitosos que refuerzan los propósitos originales, etc.

El licenciado Benjamín agradeció a Maru Zavala, secretaria y tesorera, al Ing. Gilberto Roa Gil que creó la estructura organizativa del COF, al maestro Miguel Díaz, a la Lic. Lilia Villafuerte, a Lupita Velázquez, a Claudia Lara Bauche (ambas psicólogas), a Tere Barriga, tanatóloga, y al P. Efraín Gutiérrez, asesor matrimonial (divorciados incluidos).

En emocionadas intervenciones Monseñor Aguilar, el P. Efraín y el licenciado Benjamín agradecieron a todos los presentes el esfuerzo realizado y les recordaron que el trabajo sigue. Por otro lado, la maestra Candy Moreno, encargada del CAM (Centro de Ayuda para la Mujer) narró casos conmovedores en que las mujeres siguen la voz de su conciencia y cómo se alegran después de haberlo hecho. Esta organización no deja sola a la mujer y la acompaña en esas situaciones difíciles. Estos valores guían y sostienen a este grupo de personas generosas y dedicadas que dan su tiempo, conocimientos y habilidades para ayudar a los demás. ¡Larga vida al COF!