Moroleón, Gto. Esta semana, los vecinos de la calle Hidalgo se reunieron con el presidente municipal, algunos funcionarios y los empresarios constructores. Fue un diálogo fecundo en que se hicieron preguntas francas y hubo respuestas claras. El resultado fue que se conoció información técnica que explicó la demora en el proceso de la construcción del carril poniente de esta transitada arteria. Una vez superados esos obstáculos el proyecto será terminado en tiempo.

De hecho quienes hayan observado el ritmo de construcción de la calle Padre Quintana se habrán dado cuenta de que “tirar” y sellar el concreto de esa vía se logró en menos de una semana. Por lo que es posible deducir que esa acción final tendrá la rapidez observada en la Hidalgo.

Este proyecto urbano cambiará no sólo el aspecto de las calles sino que su objetivo integral es que los habitantes y visitantes compartan espacios seguros, iluminados y diseñados para facilitar el comercio y la convivencia. Es natural que la interrupción del ritmo natural de las actividades rutinarias cause molestias pero tanto constructores como autoridades hicieron el compromiso de completar el proyecto tal como fue propuesto, analizado y modificado en las primeras reuniones vecinales.

Adicionalmente, el presidente municipal y sus colaboradores supervisan con regularidad el desarrollo de las obras y escuchan las opiniones y sugerencias de los vecinos con la salvedad de que se incorporan sólo las que permiten las características del proyecto.

En un unos días podremos ver la calle Quintana finalizada y sólo habrá que esperar el periodo de maduración del concreto lo que tomará poco tiempo. Si usted desea saber cómo luce ahora la calle P. Quintana, antes de ser entregada formalmente, ya se puede dar una idea aproximada acercándose a verla.