Paréntesis
Se aproximan días de vacaciones. Vacaciones alude a vacío, es decir, vaciar los días de las ocupaciones rutinarias. Hacer un cambio y ocuparse en algo placentero y reparador. El ser humano debe trabajar pero eso no resume la razón de su ser.

No todo trabajo es creativo y trascendental pero no por eso menos importante. Quien recoge la basura preserva la salud, el orden y la belleza de la comunidad. Si no hace su trabajo, percibimos su importancia. Un escritor, un inventor y un artista también trabajan y es posible que sus creaciones mejoren el nivel de vida actual y de las generaciones futuras.

En cualquier caso –trabajo manual o mental- el trabajo es ineludible. Pero también es cierto que por más satisfactorio que sea un trabajo, las vacaciones son necesarias. De hecho están establecidas por ley. Y los médicos y terapeutas recomiendan tomar tiempo libre, hacer actividades de campo, dialogar, hacer lecturas ligeras o entretenidas, ver espectáculos interesantes, visitar lugares desconocidos, probar actividades diferentes a las usuales, iniciar pasatiempos como jardinería, pintura, dibujo, fotografía, gastronomía, etc. para distender el ánimo y alegrarse con quienes forman el círculo familiar, vecinal o amistoso.

Este giro libera el espíritu, oxigena el alma, renueva la visión interior, te acerca a los demás y te ayuda a conocerte mejor. Estas vacaciones, además de recuperar el sueño perdido, sería bueno intentar nuevas actividades, especialmente si están conectadas con nuestro interior. Quizá tengamos un amigo o pariente al que no vemos desde hace tiempo debido a la distancia o el trabajo… estos días serían una buena ocasión para sorprenderlo. Has visto o leído sobre sucesos y lugares interesantes y poco comunes, quizá es momento de investigar más de cerca. Un deporte extremo es atractivo ¿por qué no intentarlo ahora?

Es tiempo de divertirse, palabra que significa salirse del camino, pisar terreno nuevo, por tanto, ver nuevos escenarios. Con los amigos o familia alrededor se puede diseñar un plan para disfrutar nuevos lugares o experiencias. Incluso es posible tocar temas de cierta altura leyendo a autores más “densos” (según la opinión común) o pensadores de talla mundial.

En fin, las vacaciones son tiempo para estar a gusto y para poner la rutina laboral y familiar entre paréntesis. Si diariamente apenas nos podemos ver y platicar, debido a las ocupaciones de cada uno, es momento de refrescar la convivencia. ¡Felices vacaciones a todos nuestros lectores y anunciantes!