Pesadilla,
Recientemente, en un acto televisado, la actriz Meryl Streep habló –sin nombrarlo- del presidente electo Trump. El twitero en jefe respondió de inmediato minimizando la crítica pero delatando al mismo tiempo que se reconoció en la alusión anónima. Ford abandonó un proyecto en México que ya había anunciado y Trump se adjudicó esa “victoria”. Su gabinete está constelado de empresarios riquísimos y exitosos pero con escasa experiencia política.

A nivel nacional el gasolinazo ha causado muchas irritaciones a la ciudadanía y ésta ha salido a las calles a protestar. Es una reacción comprensible pues si a esto se le agrega la revaluación de dólar que ya ha superado los 22 pesos, esta especie de frustración crece. No se entiende cómo ni por qué un país petrolero como México esté pasando por esta crisis. Evidentemente estamos mal administrados. Las explicaciones de los funcionarios han sido inútiles y muy “light”.

Como en crisis anteriores, la única solución es trabajar más. La familia en dificultades económicas empieza a ver oportunidades que antes no veía. La necesidad de trabajar hace que se descubran habilidades insospechadas. La solidaridad crece pues nos interesa aliviar las incomodidades y carencias de quienes amamos. El espíritu de ahorro y la creatividad se incrementan. Estas son las condiciones básicas para emprender una renovación. La experiencia acumulada también es valiosa. Si gastamos en cosas superfluas, es tiempo de prever y reservar.

Trump tiene una arrogancia ilimitada y seguramente supone que estaremos suplicando clemencia en algunos meses. Cierra la frontera, bloquea la inversión y nos tipifica como gente indeseable. En unos días tomará posesión y empezará a darse un baño de realidad. Aunque los republicanos dominan la cámara de diputados y la de senadores, es probable que sus proyectos no salgan tan rápido y tan fácilmente como él lo imagina. Hay organizaciones y ciudadanos que defienden los derechos propios y los de los demás por convicciones humanitarias y legales y esa será otra barrera para el hombre naranja.

Piensa que la economía mundial se doblegará en su favor y que sus proyectos de alterar el comercio mundial serán aplaudidos por todos los países, además cree que todos los empresarios estadunidenses solo están esperando sus órdenes para obedecer. Esto y mucho más es parte de su sueño al verse ungido como presidente. Si sus sueños se materializan, tendremos una larga pesadilla pero no una derrota final. Trump supone que Estados Unidos puede prescindir del resto de los países que forman una larga fila de suplicantes pidiendo la atención del coloso.

En unos meses podremos comentar las acciones de este grotesco presidente. En México y América Latina hemos tenido este tipo de dirigentes que creen ser la medida de todas las cosas… y los resultados no han sido positivos. Esperemos y trabajemos.