Por Ing. Javier Hinojosa
Presidente del Iplaneg

“El genio es un uno por ciento de inspiración y un noventa y nueve por ciento de transpiración.”
Tomás Alva Edison

No sabía de la Academia Khan sino hasta hace un mes que me lo recomendó un amigo y escribí el artículo; ahora he hecho lo que llamo “apropiarme” de la herramienta convirtiéndola en uno de mis sitios favoritos en mi computadora y celular. Lo he convertido en juego de agilidad mental que compite con Lumosity; le vengo dedicando unos quince minutos al día repasando matemáticas y haciendo decenas de ejercicios he podido acumular a la fecha la friolera de 235,454 puntos de energía y obtener 42 medallas; he dado de alta en mi cuenta a mi hija y al jardinero e instruido a la directora de Nueva Esperanza y al mentor en el aula virtual de la fábrica para que comiencen a utilizarlo a fin de que lo conozcan a fondo y puedan iniciar un programa en el que vayan inscribiendo progresivamente a alumnos y trabajadores.

No es fácil y, como en todo, siempre hay obstáculos que franquear, inercias que romper, tiempo que dedicarle y esa perenne resistencia al cambio que deja tantos proyectos en el tintero, pero me queda claro el enorme potencial de la herramienta para mí, para mi familia, para mis alumnos, trabajadores e hijos de los trabajadores por lo que pienso perseverar en el intento y comentarles mis progresos.
Todo es empezar, perderle el miedo al cambio, hacer uso de la intuición, “apropiarse” de los proyectos, saber qué ha funcionado en otras partes y aprender sobre la marcha apostándole con fe y audacia a las acciones que se sabe traerán beneficios haciendo que las cosas funcionen.

La maestra mundial en el arte de implementar y explorar cambios importantes en las ciudades, sin miedo y sin lana es la legendaria Jannet Sadik-Khan, comisionada del Departamento de Transporte de Nueva York del 2007 al 2013, quien sin más armas que botes de pintura, conos y barriles de plástico intervino y transformó la ciudad abriendo plazas y espacios públicos, reservando carriles exclusivos para autobuses, y dejando una de las más grandes redes de ciclovías del mundo.

Entrego a continuación una lista revisada, ampliada y enriquecida de acciones que podrían ir implementando nuestros flamantes alcaldes sin más trámite, haciendo sentir en sus gobernados su voluntad y determinación:

Parklets. Extender las banquetas tomando el espacio de 2 o 3 autos estacionados colocando bancas y mesas donde los peatones puedan sentarse y pasar el tiempo.
Internet. Empresas de datos ofrecen internet en los municipios a cambio de la concesión del espacio, así sin desembolsar un centavo los alcaldes pueden democratizar la señal.
Calles Peatonales. Con la colocación de letreros de “Cerrado por obras, disculpe las molestias” en cada extremo de una calle céntrica podrán medir la afluencia de peatones, el incremento de las ventas de los comerciantes y la bravura de los conductores y si se confirma el beneficio dejarla permanentemente como peatonal.

Ciclovías. Con una boya y una tachuela cada 2 metros, en un programa peso a peso, estado y municipio y con el apoyo de empresarios comprometidos, podríamos ir instalando ciclovías calle por calle creando redes que fomenten el uso de la bici con todos sus beneficios.

Estacionamientos y áreas deportivas. Dando certeza jurídica a los propietarios de lotes baldíos dentro de la ciudad, podrían implementarse estacionamientos seguros para autos y bicicletas y canchas deportivas.

Plazas de bolsillo. Esas isletas y esquinas que quedaron rodeadas por asfalto en medio de la nada, con la magia de la pintura, macetas y mobiliario de jardín podrán convertirse rápidamente en pequeños y necesarios espacios públicos.

Arte urbano. Con mamparas e impresiones en lona de grandes artistas podremos llenar de arte las plazas, bardas y espacios públicos de nuestras ciudades enriqueciendo nuestro espíritu y nuestra cultura.

Gimnasios de bolsillo. Existen aparatos de activación física diseñados para instalarse al aire libre y resistir lo mismo los embates de la intemperie que de los niños más aguerridos.

“Exploras” al aire libre. Muchos de los robustos juegos interactivos con que cuenta el parque Explora en León podrían replicarse en las plazas públicas o instalarlos de manera itinerante para delicia y aprendizaje de las ciencias de padres e hijos.

Glorietas improvisadas. Desconectando los semáforos y colocando unos cuantos barriles de plástico formando un círculo al centro de un crucero conflictivo, podrán constatar la maravilla que es la circulación continua.

A pesar de las precarias arcas que heredaron y el peso monumental de sus tareas, nuestros alcaldes tienen ante sí una gran oportunidad y hay un montón de cosas que se pueden ir probando sobre la marcha que les darían imagen de iniciativa, voluntad e incluso un toque pintoresco. Después de la árida gestión de la mayoría de los pasados alcaldes que van y vienen y pasan sin pena ni gloria.

Los nuevos alcaldes saben que ahora sí, si hacen las cosas bien con imaginación e iniciativa, dejarían una importante huella y podrían incluso reelegirse sentando precedentes de competencia y liderazgo que buena falta hacen para enriquecer las ofertas de candidatos que los partidos presenten en el futuro.