Por Ing. Javier Hinojosa

Presidente del Iplaneg

Información que no se digitaliza, unifica y homologa es información estéril. Sentido común.

 

Según el último censo, nacen en México un promedio de 5,800 bebés cada día; cada uno de ellos se captura en forma digital en las oficinas del Registro Civil de todos los municipios del país. Se capta información relevante: fecha, los nombres de los recién nacidos y de sus padres, sexo, ocupación, si es producto de matrimonio o es madre soltera así como el lugar de nacimiento y desde luego el domicilio.

Esta es una actividad rutinaria que podría ser fuente primaria de información estadística general a compartir a todas las dependencias gubernamentales para que con la magia de Google y sus plataformas compartidas se pueda referenciar en mapas que contienen multitud de capas con datos como coordenadas, predios, metros construidos, valor catastral, tomas domiciliarias, nivel socioeconómico, muertes, robos, enfermedades, número de personas por vivienda, grado académico, etc. con todas las ventajas que esto implica y respetando desde luego la respectiva confidencialidad y protección de los datos personales.

Sin embargo, hay un pequeño detalle que hace que muchos de estos registros administrativos capturados diariamente se pierdan y no se puedan integrar a esta gran plataforma: por ejemplo si un funcionario de algún municipio o dependencia escribe Bulevar Miguel Hidalgo 350 Int. 3, Morelos, mientras otro escribe Blvd. Hidalgo No. 350-3, Colonia Morelos Código Postal 36450 Gto. y otro le pone Miguel Hidalgo 350 interior 3 C.P. 36450 o Hidalgo 350 a secas el sistema no lo podrá integrar ya que habrá información diferente para ciertos campos mientras que otros permanecerán vacíos, quedando la información archivada inútil y aislada en las computadoras.

¿Quién de ustedes, estimados lectores, no ha tenido que ir al registro civil a corregir el nombre de un acta de nacimiento y recorrer un viacrucis burocrático para tratar de enmendarlo? A esto habría que agregar los casos en los que los administradores públicos subcontratan a empresas privadas para la explotación y manejo de las bases de datos perdiendo los primeros el control de las mismas y casándose de por vida con estas empresas.

Para remediar esto se aprobó, desde el 2010, a nivel federal la Norma Técnica sobre Domicilios Geográficos, “a efecto de contribuir con registros de Domicilios Geográficos homogéneos para su integración al Sistema Nacional de Información Estadística y Geográfica, y suministrar información de calidad, pertinente, veraz y oportuna a la sociedad y el Estado, a efecto de coadyuvar al desarrollo nacional”.

En otras palabras, es una norma que pretende homologar toda la información geográfica de los domicilios de viviendas y establecimientos, a fin de que los registros administrativos de la administración pública puedan ser comparables. En este sentido, si la captura de los datos de un albañil que registra a un tercer hijo se hiciera correctamente desde la primera vez y la información se compartiera con Desarrollo Social, Salud y Educación, en automático podrían canalizarse programas de apoyo de dichas dependencias a esa familia.

Adicionalmente, otros programas y otras importantes conclusiones podrían derivarse si los registros que provienen de la policía, del hospital o de las escuelas son correctamente capturados y debidamente compartidos. Aunque esta norma ya lleva 5 años y a un funcionario con mediana preparación le tomaría tan solo unas cuantas horas capacitarse en su aplicación, es fecha que son solo unos cuantos los municipios y dependencias que están haciendo la tarea correctamente.