Tras un viaje de 8 horas tres representantes de la administración municipal de Moroleón, el Lic. Martiniano López, Secretario del Ayuntamiento Lic. Rosendo López, encargado del Archivo Municipal; y Fernando Ortega de Desarrollo Económico, llegaron a Huajuapan, Oaxaca, ciudad con más de 77 mil habitantes y hermanada recientemente con Moroleón.

Uno de sus principales festejos se da en octubre y el motivo central es el “mole de caderas”, guiso tradicional muy afamado en esa región y estados vecinos. En realidad no es mole tal como lo conocemos (espeso) sino un caldillo semejante al “mole de olla” nuestro con espinazo de cerdo, mientras que el de “cadera” es con carne de chivo. De hecho, el principal personaje de Huajuapan es el general Antonio de León Loyola, quien era ganadero caprino. Durante este festival se sacrifican diariamente centenares de chivos que fueron alimentados solamente de yerba durante un año, privándolos de tomar agua. Durante semanas el rastro y los restaurantes están repletos. La carne cocida se empaca en grandes canastos de palma y se envía a varios estados y al extranjero.

También se produce mezcal y varios tipos de artesanías. Comenta la delegación oficial de Moroleón que es probable que los mezcaleros y artesanos visiten Moroleón durante las fiestas de Enero. La Universidad de la Mixteca es otro motivo de orgullo para Huajuapan por sus altos estándares académicos y sus instalaciones de primer mundo. Se logró un convenio de movilidad estudiantil para que universitarios de aquí y de allá compartan seminarios y eventos académicos.

En esta visita se expusieron productos manufacturados en Moroleón y la respuesta fue alentadora.

Moroleón deriva su nombre de Moro y León. Esta segunda palabra se adicionó para honrar al general huajuapeño con quien combatieron en Molino del Rey varios moroleoneses. Los oaxaqueños son extraordinariamente hospitalarios y amables, dicen los miembros de la delegación y consideran que de este hermanamiento vendrán varios beneficios que irán surgiendo gradualmente.