Uriangato, Gto. Esta semana, muy de mañana, Carlos Guzmán, revisa detalles de limpieza en su negocio y sale con varios vasos de café en las manos.

Los reparte a unos obreros que abren una zanja en la calle. Ellos lo agradecen y Carlos regresa al café invitando al reportero a que tome asiento y comience la plática. La primera pregunta es si ya tiene él su equipo de colaboradores completo y contesta que prácticamente ya lo está.

Y continúa: haremos la transición el día 10 de octubre en presidencia pero será a ras de suelo para indicar la igualdad del servidor público con el ciudadano. De hecho, el servidor es empleado y recibe un sueldo que proviene de los impuestos al ciudadano. Al preguntarle sobre cómo va el proceso de transición dice que no ha habido una acogida alentadora en presidencia y aunque el proceso está contemplado en la ley, hasta ahora ha sido más bien dificultoso. Esto le significará una semana de ajustes pero la ventaja es que ya tiene experiencia como presidente.

Mantiene buenas relaciones con los regidores electos y de hecho ya se ha reunido dos veces con ellos en ubicaciones alternas pues no ha sido posible hacerlo en presidencia. Las reuniones con Jorge y Gerardo (Moroleón, Yuriria) han sido fructíferas pues ha sido posible saber que básicamente comparten los mismos objetivos: proyectar la zona metropolitana. Este acuerdo inicial se irá fortificando con reuniones y comunicación frecuente.

Respecto a los rumores que lo estigmatizan de mil formas, refiere que se ha estado reuniendo con grupos y personas de toda la zona y cuando conversan personalmente con él, esos rumores se disuelven al entablar un diálogo franco. “Nuestra gente está muy presionada por el desempleo y la debilidad del comercio pero reaccionando y trabajando positivamente eso se podrá revertir”, y añade, “habrá que hacer algunas innovaciones que, con la ayuda y comprensión de todos, serán benéficas”.