Por: Sofía Ponce de León Tena

Esta mañana la alarma me despertó a las seis en punto. Lo primero que pasó por mi mente fue “¿Qué es esta tortura?” y “¿Por qué alguien se levantaría tan pronto en vacaciones?”;tres horas después lo comprendí: aprovechar el día desde primera hora cambia completamente tu actitud. Así que por madrugar, creo que Dios sí me ayudó.
Al fin puedo decir que son vacaciones. Creo que soñé con el día en que llegara a casa sin ninguna preocupación futura por tanto tiempo que, ahora que finalmente sucedió, estoy un poco perdida. Las vacaciones de verano solo pueden significar dos cosas: tiempo productivo o tiempo perdido. Pero, ¿Cuál es la diferencia de uno y otro? ¿Quién dice que ver películas acostado en un sillón es malo? ¿Quién dice que buscar un trabajo mediocre de medio turno es bueno? ¿La riqueza de nuestro tiempo en qué se mide? ¿Dinero, metas, éxito? Está bien aspirar a todo eso, pero recién caí en la cuenta de que la vida se define por los instantes que nos marcan, los recuerdos que perduran y de alguna manera, nos llevan a ser las personas que hoy somos.
Así que haz lo que deseas. Si crees que el mejor verano significa pasear a tu perro todos los días en punto de las ocho, hazlo. Si crees que aprender a cocinar antes de irte a la universidad te hará crecer, hazlo. Aprende a coser, haz yoga, memoriza las capitales de los países que quieres visitar. Aprovecha tu día y no pienses que estar de vacaciones significa atender a lo que alguien más te impone.
Esta debe ser la etapa del año en donde finalmente puedes aprovechar el tiempo para hacer lo que te plazca antes de volver a la rutina normal. Yo trabajé con mi papá durante muchos años hasta que descubrió que no me gustaba y descubrí que no era lo mío. Hoy hago lo que creo me dejará satisfecha el último domingo antes del regreso a clases. Quiero recordar el verano del 2015 con una sonrisa real, que aunque haya hecho mucho o poco, haya viajado o no, son días que no se repiten, y por ello deben contar.
La recomendación de esta semana es la película de Ahora O Nunca (The Bucket List); buenos actores, noventa minutos de risa y nos demuestra lo mucho que puedes hacer cuando aprovechas el momento, cuando sabes que lo que tienes hoy puedas no tenerlo mañana. Creo que queda perfecta con la temática del día.
Quiero agradecer al periódico Impulso por darme la oportunidad de escribir en un espacio diferente al que estoy acostumbrada; pensar que hace un año escondía mis pensamientos y ahora soy un libro abierto (al menos lo suficiente). Gracias a ti, seas quien seas, que me leyó hasta este punto; estoy aquí por ti y espero ser una razón más para hojear estas páginas en tu tiempo libre.
Biografía:
Sofía Ponce de León Tena es estudiante de Ciencias de la Comunicación. A sus diecinueve años lee mucho, escribe más y se ríe de los chistes malos. En sus tiempos libres es blogger y en todo lo demás es amiga/hija/hermana y soñadora.