Por Sofía Ponce de León Tena

La semana pasada tuve un viaje de la escuela y cuando regresamos era muy tarde. La universidad estaba vacía pero aun así nos dejaron atravesarla para acortar el camino a nuestras casas. Había guardias vigilando que todo estuviera en orden y yo no sé si fue a propósito de nuestra llegada o todos los días se quedan a cuidar hasta altas horas de la noche. El caso es que lo agradecí inmensamente, porque probablemente no les dicen a menudo el gran trabajo que hacen por los demás.

Hoy quiero hablarles de los héroes de la ciudad que son invisibles y con frecuencia ignoramos su labor. Seguro todos hemos visto alguna película de Spiderman, Ironman, Batman (ponle el nombre que quieras) y cuando salimos de la función pensamos: “¡Vaya! Si tan solo hubiera personas así de valientes en este mundo, que se sacrificaran por los demás y se esforzaran por crear un cambio” y yo solo me pregunto ¿Qué tienen de diferente ellos, que salvan las vidas en peligro, de los doctores, que diario atienden a pacientes en agonía? ¿Qué es lo que distingue a Superman de las personas que recogen la basura todas las mañanas? Digo, lo que ambos hacen es mantener limpia la ciudad, ¿No?

Y esta lista podría seguir: tenemos a los maestros, que cada día se esfuerzan por darte el arma más poderosa que existe (la educación) para que con ella enfrentes la vida y todo lo que involucra. A los policías, que prometen protegernos del mal y diario tienen que lidiar con robos o extorsiones aunque no prestemos mucha atención a ello cuando leemos el periódico. También están los que te lavan el coche, los que limpian las salas de los cines, los que mantienen actualizado Netflix con las series y películas que quieres ver, los que abren la lonchería tempranísimo porque saben que se te olvidó hacer la torta o el licuado para el desayuno.

Todos ellos son una pequeña parte de tu vida y no lo notas hasta que ya no están. Esta semana no recomiendo una película, lo que quiero es que enseguida de que te levantes de leer esta columna, mires a tu alrededor en busca de los héroes invisibles. Valora y da las gracias por lo que hacen; no sabes cuán felices los hará que alguien se los reconozca. Basta de aclamar a héroes y heroínas superdotados, es momento de agradecer por aquellos que de a poquito hacen de este mundo un lugar mucho mejor.