Por Sofía Ponce de León Tena

De las personas que he conocido este año, hay algunas que se destacan porque me marcaron. Pequeñas frases que les repito, ademanes que hacemos al mismo tiempo, incluso nuestros pasos se sincronizan involuntariamente. Será porque las amistades que tengo son joyas o no, pero solo fue hasta ahora que comprendí bien que el que con lobos se junta, a aullar se enseña.

No recuerdo en qué grado de primaria nos obligaron a aprendernos refranes y dichos populares. Lo peor de todo no era que sonaban anticuados (tan anticuados que ya ni tu abuelita los decía), sino que nos parecían descabellados, inciertos. Nos daban risa y a veces hasta rimaban, rara vez prestábamos atención a lo que decían. Pero hay una razón por la que son “dichos populares” y se han usado por generaciones: ¡Son el reflejo de una maravillosa sabiduría popular cultivada con el paso del tiempo!

Hablando específicamente del de los lobos, es algo que se manifiesta no solo con tus amistades, también con tu familia, tus compañeros de trabajo y en realidad cualquier persona con la que interactúas frecuentemente. ¿Acaso no es curioso el modo en que estas relaciones van dándole forma a nuestra personalidad? De a pedacitos se va transformando una persona todos los días, sea consciente o no. Esté de acuerdo o no. Porque por una parte, puedes rodearte de aquellos que te ayuden a superarte, que te extiendan la mano cada que te caes, que te inspiran a ver el mundo diferente. Pero por otra, puede que solo traigan veneno a tu vida y, de a poco, te vayas intoxicando pero no te das cuenta hasta que respiras aire puro.

Lo único seguro es que de todos podemos aprender algo (Esto me lo dijo un amigo, por supuesto). Una lección siempre nos va a quedar y ya será cosa de cada quien cómo lo interprete. Solo recuerda que no estás obligado a tener personas negativas en tu vida; allá afuera hay gente maravillosa que te falta conocer. La recomendación de esta semana es la película de “Intouchables” o “Amigos”, una producción francesa que sin duda te sacará una lágrima con la historia de Driss y Philippe, personajes opuestos pero que se necesitan el uno al otro. Nos vemos en la próxima.