El martes me desperté como si fuera cualquier otro día excepto que no lo fue. Se trató del ocho de marzo, el día en que se conmemora a la mujer. El día en que brotan imágenes feministas por todas partes, los hombres nos aplauden por existir, el compañerismo entre nosotras se hace notar. Me di a la tarea de investigar un poco más sobre la fecha y esto fue lo que encontré:

“El día de la mujer surgió como conmemoración del día en que 129 mujeres murieron prendidas en fuego en una fábrica textil, solo por reclamar mejores condiciones laborales y un salario igual al de los hombres”. ¿Un poco crudo no? Pensar que hoy ni se nos pasa por la cabeza todas las mujeres que sufrieron, murieron y se sacrificaron porque tengamos lo que tenemos. Para que podamos exigir derechos. Estudiar. Trabajar. Y con todo y todo, la desigualdad nos sigue acechando.

Yo no sabía que el feminismo me iba a apasionar tanto como lo hace ahora. Me molestan las personas que le dicen “las feminazis” porque desde ahí se nota que no entienden el concepto. O sea sí, hace referencia a las mujeres pero se trata de buscar equidad de género. Eso aplica también para los hombres. Me parece ilógico que haya personas que no sean feministas, ¡Es una causa mayor que se viene tratando desde hace mucho tiempo! ¿Cómo pueden no verlo?

No digo que los hombres la tengan más fácil pero no les ha tocado sufrir tanto. Nosotras cargamos con miles de años de historias donde siempre nos colocan en la sombra, en segundo plano. El que se lleva el crédito es otro, pero para los errores no hay nadie que no nos señale. Las prostitutas todavía son juzgadas por hacer su trabajo. Las que abortan son aborrecidas. Las lesbianas no pueden salir a la calle sin ser causa de miradas cínicas e insultos tipo “Marimacha”. Las amas de casa no reciben remuneración alguna y sin embargo, continúan haciéndolo.

Así que saltemos y gritemos y abracémonos unas a otras pero no olvidemos lo que representa en realidad el ocho de marzo. Feliz día por ser tú sin importar qué ni quién. Ya eres suficiente. Ya estás completa. Ahora sácale partido.

Nos leemos en la próxima o puedes checar más de mi contenido en www.sofindie.com, haz que esta columna la lea cualquiera que creas que le haga falta.

Por Sofía Ponce de León Tena