Por Mtro. Juan José Aguilar

Tener a una princesa que, desde que nació, ha iluminado nuestro hogar con su ternura, alegría y buen corazón ha sido una satisfacción inmensa para mi esposa y la mía propia y tenerla ahora como Reina de las Fiestas de Enero, dedicadas a nuestro Santo Patrono, el Señor de Esquipulitas, ha sido un gran honor y un privilegio para nuestra familia.

Estar viviendo este proceso nos ha permitido una unión familiar más consolidada por el esfuerzo y el apoyo compartido en las actividades de mi hija Giovanna como Reina de nuestro amado municipio.

No ha sido fácil ser el papá de la Reina de Moroleón; son múltiples los compromisos y las actividades en las que requiere de mi apoyo presencial y ¿por qué no decirlo? también económico, pero me siento muy agradecido por tener la oportunidad, como padre de Giovanna, de participar a la par con mi hija.

En esta alegría y satisfacción que siento va implícito el compromiso que adquiero para apoyar a mi hija en las acciones que emprenda durante su reinado.

No puedo dejar de agradecer a las personas que han hecho posible este proceso: primeramente a nuestro apreciable Presidente y amigo, Lic. Jorge Ortiz Ortega, que como maestro de nuestra hija vio en ella las cualidades necesarias para desempeñar eficazmente las responsabilidades como Reina, al H. Ayuntamiento, al Comité de Feria por su invaluable apoyo, a sus amigos(as), al Mtro. Jorge Luis López Zavala, Secretario de Educación en el municipio, al periódico Impulso por su interés y apoyo, a su abuelita Julia Zavala, a sus tíos: Manuel, Rosa María, Susana, sus hermanos Jonathan y Juan Antonio y, en especial, a su mamá, Antonia López, quien ha vivido intensamente el proceso.
Sé que mi hija, como Giovanna I, representará dignamente a nuestro querido Moroleón en donde ella se presente; sé del entusiasmo y alegría que tiene con las causas sociales y el compromiso por los grupos sociales más vulnerables de nuestro municipio, y trabajará con responsabilidad y orgullo por ser de Moroleón y querer lo mejor para Moroleón.