El próximo 19 de diciembre de 2016 Impulso cumple 25 años de vida. El primer número salió a la luz pública un 19 de diciembre de 1991. Cuando algún orador motivacional habla con el público siempre destaca la capacidad humana de forjar un sueño y seguirlo. De hecho, mucha gente de nuestros municipios –desde hace décadas- ha dejado familia, amigos y trabajo para perseguir el “sueño americano”. Algunos señalan que en realidad este sueño es un espejismo pero aquí lo que importa es el arrojo humano de imaginar una situación mejor que la que vive y arriesgarlo todo en pos de esa misión.

De manera similar, hace más de 25 años, mi esposa y yo residíamos en la ciudad de México pero visitábamos con frecuencia Moroleón donde están nuestras raíces. La delincuencia y la contaminación crecían desmesuradamente en la zona metropolitana y con ello los daños y el temor que ambas producen. Nuestra zona metropolitana actual estaba forjando un auge sostenido con la producción textil y en el comercio. Eran los años 90’s y tanto la contaminación como la delincuencia eran insignificantes. La construcción, las proyecciones y los nuevos negocios florecían y había optimismo en el ambiente.

En este escenario mi esposa y yo imaginamos un nuevo medio de comunicación impreso que reflejara la pujante vida de la zona. Buscando un nombre descriptivo de esta idea, dimos con Impulso (punto de encuentro). Es decir quien produce y vende quiere que otros sepan lo que él hace, en dónde y lo que lo distingue. Quien desea comprar, utilizar o consumir necesita saber a dónde ir, saber qué va a encontrar y a qué horas. Soñamos que Impulso fuera ese punto de encuentro entre oferta y demanda. Y lo pensamos como medio impreso pues la letra impresa es para siempre y se puede pasar de mano en mano sin que se altere su contenido y queda como referencia para siempre.

Lo que nos distingue es producción textil, comercio y servicios y durante estas dos décadas y media nos hemos esforzado porque así sea. Además del contenido comercial, valioso para los lectores, pensamos en dedicar otros espacios para notas informativas las cuales tratamos que ayuden a construir una mejor comunidad, a fomentar el entendimiento y favorecer la colaboración. Naturalmente que con un propósito objetivo, es decir, sin prejuicios ni inclinaciones parciales en la medida en que esto es humanamente posible.

Es evidente que un proyecto de esta naturaleza solo es realizable cuando se cuenta con colaboradores contagiados del mismo objetivo. A lo largo de estos años nos favorecieron con su empeño u habilidades decenas de colaboradores que dejaron su sello en las páginas de Impulso y en nuestros corazones. A todo ellos: ¡muchas gracias! Igualmente, en el servicio periodístico de todos estos años ha sido posible conocer y tratar a muchas personas, locales y foráneas, que han hecho acciones altamente positivas en favor de nuestra gente y cuyos pensamientos y motivaciones también fueron plasmados en Impulso.

En este lapso la tecnología ha avanzado notablemente y esto ha dejado también su impronta en Impulso. Comenzamos a imprimir en blanco y negro, con un tiraje de mil ejemplares pero desde el principio fueron gratuitos y entregados a domicilio. Como en todo trabajo, ha habido altibajos pero en todo momento hemos sentido el apoyo y calidez de verdaderos amigos que nos han sostenido, alentado y confortado. Algunos de ellos ya no están físicamente con nosotros pero su luz sigue iluminando.

La idea básica sigue vigente y viva: servir a nuestra comunidad metropolitana. Estamos convencidos que la comunicación es esencial en toda comunidad humana y sostenemos que ésta debe ser objetiva, completa, bien intencionada y positiva, es decir, ser instrumento de apoyo para que nuestros valores como seres humanos pervivan y se nutran con las acciones de cada uno. Obviamente, esto no significa ignorar el lado oscuro del ser humano pero intentamos exponer aquello que nos hace sentir orgullosos de pertenecer a la humanidad porque creemos en la fuerza del ejemplo. La política es parte integral de cada comunidad pero sabemos que en el fondo las convicciones de cada partido apuntan hacia el mismo objetivo: el bienestar del ciudadano. Y, una vez más, hay malos políticos pero eso no elimina la necesidad ni la existencia de la política. En Impulso han tenido cabida todos los partidos políticos y a todos tratamos de atenderlos con imparcialidad.

Han sido 25 años de trabajo duro pero el balance sigue siendo gratificante. Hemos puesto lo mejor de nosotros al servicio de la comunidad. Agradecemos cada palabra de aliento que hemos recibido, cada sugerencia que nos dieron con el ánimo de que mejoráramos, cada colaboración generosa de nuestros escritores, amigos o redactores. Valoramos la preferencia de nuestra numerosa clientela pues con ellos compartimos ese deseo de crecer y prosperar. Y es claro que cuanta más iniciativa y trabajo haya, más crecerá y se desarrollará nuestra zona. Y es a este objetivo común al que tratamos de ayudar y apuntalar. En resumen, queridos lectores y anunciantes, es gracias a ustedes que hemos podido servir estos pasados 25 años y esperamos, igualmente, tener la capacidad de seguir sirviendo con instrumentos y medios más elaborados y eficientes. Hemos hecho nuestro mejor esfuerzo y si hemos logrado nuestro objetivo inicial, ustedes tienen la palabra. Nosotros, en Impulso, les decimos a todos: ¡MUCHAS GRACIAS!