Hola, amigos. Cuando un país esta superpoblado es malo, pero cuando es al revés, es doblemente malo.
La planificación familiar es un tema que causa muchas polémicas sin embargo, es necesaria siempre y cuando la ética, la moral y los derechos no se vean lesionados.

Las noticias de esta semana dan amplia cobertura al hecho de que China cambia su política de que los matrimonios sólo puedan tener un solo hijo y ahora podrán tener hasta dos pero… ¿a qué se debe este cambio? A que la población está envejeciendo.

En 1979 se introdujo en China la política de un solo hijo ya que el país se estaba aproximando a los 1000 millones de habitantes. Se dice que esta política evitó la cantidad de 400 millones de nacimientos; uff qué cifra de no nacidos… Estas cifras se lograron dando incentivos a las parejas que lo acataban, e imponiendo fuertes multas y castigos a quienes no lo hicieran. También se hicieron esterilizaciones masivas y abortos.
Los chinos argumentaban que violaban sus derechos, sin embargo esta política no dio marcha atrás. Se dice que ahora los analistas indican que de seguir así, para el año 2050 un cuarto de la población china será de 65 años: un país envejecido cuya economía no podrá crecer si esta política no cambia.

Mientras tanto, China se prepara para recibir el próximo año a 2 millones de bebés para lo cual el estado proporcionará camas y parteras. El propósito de equilibrar la planificación familiar está dando origen a debates. En la actualidad China cuenta con 1,340 millones de habitantes; la mitad vive en ciudades según censo realizado el año pasado.
Según este censo, los niños menores de 14 años representan 16.6% de la población, una caída del 6.3%, desde año 2000, y los mayores de 60 años aumentaron 3 puntos representando el 13.3%.

Para pensarse ¿verdad?
Hasta la próxima.
Los quiere Marita.