Efectivamente, el aumento a la gasolina significa, para todos los mexicanos, enojo, asombro, inconformidad, rabia, impotencia y así podríamos seguir enumerando sustantivos. Se lee que manifestantes han bloqueado calles en algunas ciudades y hasta han cometido actos de vandalismo saqueando comercios.

Los insultos y memes en las redes sociales hacia Peña Nieto y su gobierno son de todos los colores y naturalmente un gran descontento por el PRI en general. La liberación en los precios de la gasolina tendrá muchas y variadas repercusiones ya que subirá el transporte público, servicios, insumos, etc. y todo lo que de alguna manera se mueve y circula hacia el público consumidor.

Por otra parte, algunas gasolinerías ofrecen bajar sus tarifas y OXXO hace comunicados de que seguirá abriendo expendios de gasolina que venderán aprecios más bajos. Lo cierto es que el sufrido ciudadano pagará la factura y el gobierno tendrá que asumir el precio político que esto le significará en las próximas elecciones.

El clamor popular en las redes sociales dice: “pero votaste por el más bonito”, “pero querían PRI”. Pienso que todo esto no es sino desahogo del pueblo pero el hecho es que 2017 nos recibe con este gasolinazo que nos cae como cubetazo de agua helada en pleno invierno. Ahora el presidente llama filas a Videgaray como canciller: lo más probable es que si ya nos fastidió internamente, completará la tarea dañando la imagen de México en el exterior. Como él mismo lo dijo: “de esto no sé nada”.

Por ello es tan importante invertir en educación y sólo así podrán conocer la diferencia entre política y politiquería, a razonar, a analizar, cuestionar y decidir con conocimiento en los asuntos de verdadero interés como son nuestra economía, desarrollo, la importancia del campo, en fin que los XV años de Rubí no sean de interés nacional, y aprendamos a elegir a nuestros gobernantes y no hagan el triste papel que hacen permitiendo que se nos ofenda en nuestra propia casa o enfoquen su atención en lo intrascendente.

Hay un tema importantísimo en lo que pretenden se aplique la suspensión de garantías y nuestro ejército salga a las calles haciendo una labor que no les corresponde, triste pero temas como éste no produce el interés, se ignora, no se difunde a pesar de la gran trascendencia que esto implica. Creo que 2017 irá dando sorpresas que solo unos cuantos cuestionan pero que a final de cuentas a todos nos atañen.

Y brevemente con respecto a Donald Trump y su obsesión malsana hacia México, no deberíamos consumir productos estadunidenses y manifestar así el rechazo al gobierno de este individuo.
Feliz Año, los quiere Marita.