Por Ing. Javier Hinojosa

Consejero del Iplaneg

“Prefiero vivir en un departamento en la ciudad cerca de mi trabajo, la escuela de mis hijos, el mercado y mi familia, que tener una casita a 10 kilómetros de distancia de todo lo que hacemos”.

Alfredo Hernández Jiménez, Obrero

Llevamos ya años, desde el Iplaneg, criticando el agotado esquema de construcción de vivienda en los suburbios,  en monótonos y gigantescos desarrollos de casitas, sin más entretenimiento que llegar a dormir exhaustos después de una pesada jornada de trabajo y horas de viaje sobre un deficiente y costoso transporte colectivo. Una patética tropicalización del también obsoleto modelo norteamericano que apuesta por la expansión de las ciudades y el transporte en automóvil que tanta infelicidad ha traído a las familias mexicanas en los últimos 70 años. Lapso en el que las ciudades se han extendido en una proporción 7 veces mayor al crecimiento de la población con efectos funestos en el tejido social, la economía y el medio ambiente. Es por eso que cuando supimos que en febrero de este año la Comisión de Vivienda del Senado de la República, junto con la Fundación IDEA y la consultora SIMO presentaron un documento titulado “México Compacto: Las condiciones para la densificación urbana inteligente en México” reuniendo a los máximos representantes públicos, académicos y privados del sector vivienda en el país, renovamos nuestro optimismo al ver que nuestros legisladores están haciendo la tarea y atendiendo un tema que está en el vértice de la felicidad y la calidad de vida de todos los mexicanos.

El documento define a una Ciudad Compacta como la que cuenta con una alta densidad poblacional, que promueve los usos de suelo mixto (vivienda, oficinas, comercio); alienta la construcción de vivienda vertical y la creación de infraestructura que favorezca el transporte a pie y en bicicleta y la creación de centros o nodos de transporte público enlazados entre si uniendo las distintas áreas o secciones de la ciudad, con una planeación basada en límites urbanos claros que consideran la densidad poblacional y el crecimiento de la misma y políticas públicas de carácter metropolitano.

El escrito propone 7 Condiciones básicas para densificar las ciudades:

  • 1.- Analizar la capacidad de carga urbana para determinar el nivel óptimo de densidad
  • 2.- Distinguir entre derecho de propiedad y derecho de desarrollo inmobiliario.
  • 3.- Mantener un sistema de información geoespacial integrado, accesible y actualizado.
  • 4.- Coordinación entre gobierno, instituciones de desarrollo urbano y regiones geopolíticas.
  • 5.- Promover la participación pública en el desarrollo urbano.
  • 6.- Responder a la informalidad y los asentamientos irregulares.
  • 7.- Fomentar el liderazgo urbano con visión a largo plazo.
  • Está probado que la densificación genera múltiples ventajas: movilidad y uso de tierra más eficientes, mayor sustentabilidad ambiental, mayor igualdad social, mejor calidad de vida y mayores oportunidades económicas  para todos. Sin embargo, existen fuertes y arraigados paradigmas en desarrolladores, autoridades, alcaldes, Institutos de Planeación y entre los mismos usuarios, lo que obliga a disponer de un diligente e intenso trabajo de gestión entre los actores a fin de sacar adelante los proyectos para la creación de ciudades compactas. Tenemos mucho que aprender de ciudades como Medellín, Colombia, en donde se ha realizado un estupendo trabajo social con las personas antes y durante las intervenciones.

    El documento es de lectura obligada para todos; llevarlo a la realidad no es una tarea fácil; se requiere establecer un fuerte marco normativo para valorar el poder social ante el privado, y de manera efectiva distinguir el derecho de propiedad y el derecho de desarrollo inmobiliario.

    Merecemos mejores ciudades, sobre todo la clase trabajadora que es la que más ha padecido las lamentables consecuencias del esquema perverso de desarrollo de vivienda que nos ha caracterizado todos estos años. En un estado como el nuestro, que cuenta con el primer Instituto de Planeación estatal y un trabajo muy avanzado de instalación de Institutos municipales  de planeación en las principales ciudades. Guanajuato puede ser pionero en la transición hacia ciudades compactas pero es necesaria la voluntad del gobierno y la apertura de la sociedad para establecer un objetivo común para que nuestras ciudades sean ejemplo de densificación urbana inteligente y muestren un rostro cada vez más humano y con mayor sentido social.

    México Compacto, doc. completo: http://www.senado.gob.mx/comisiones/vivienda/docs/mexico_compacto.pdf