Connect with us

¡Ya nos toca¡

Ciencia y Tecnología

¡Ya nos toca¡

Por Ing. Javier Hinojosa
Consejero del Iplaneg

“La filosofía de Linux es: Hazlo tú mismo.” Linus Tornvald

Hace unos 15 años me di cuenta que era posible armar una computadora con piezas baratas que se consiguen en las tiendas de electrónica y cargarle, en lugar de Windows, que tienes que pagar, un sistema operativo llamado Linux que tenía la particularidad de ser universal y gratuito, adicionalmente existía una suite de oficina llamada Open Office que también era gratuita y hacía lo mismo que el Office de Microsoft. Me parecía absurdo que el gobierno pagara cientos o miles de millones de pesos en licencias de Windows y Office, condicionando a todos los mexicanos a utilizar y pagar de por vida por las herramientas de Microsoft y sus frecuentes actualizaciones.

Hicimos algunos experimentos relativamente exitosos con computadoras viejas de baja capacidad conectadas a una computadora nueva de más poder que funcionaba como servidor de los cacharros, sin embargo, la falta de estandarización y el mal estado de las computadoras usadas generó dificultades adicionales y el proyecto se quedó en el olvido.
Me convertí en un solitario e impotente defensor de este esquema y luché para mostrar a las autoridades educativas las ventajas económicas y la independencia tecnológica que se lograrían de este modo. En una ocasión me paré en las oficinas de CONAFE en la Ciudad de México y como ciudadano me inconformé durante el desahogo de una licitación multimillonaria, todo fue inútil, el gobierno gastó miles de millones de pesos en la compra de computadoras, programas y pizarrones electrónicos, mismos que, entre la burocracia paralizante que hacía ineficiente o imposible su mantenimiento y el analfabetismo computacional de muchos de los maestros se hicieron obsoletos, convirtiendo rápidamente a la mayoría de estos equipos en basura electrónica con un impacto casi nulo en la educación de los niños y los jóvenes mexicanos.

En el 2011 un grupo de jóvenes británicos en la Universidad de Cambridge desarrolló una pequeña y económica tarjeta electrónica que contenía todas las funciones de una computadora, la llamaron Raspberry Pi (Frambuesa Pi) y, ha sido tal la demanda de esta tarjetita que, en los últimos 4 años han vendido más de 10 millones de ellas en todo el mundo. Esta pequeña pero poderosa tarjeta te permite navegar por Internet conectándote a un aparato de TV y usarlo como monitor, conectarlo a una pantalla táctil y construir una rústica pero efectiva Tableta, crear consolas de juegos y aplicaciones que tienen como límite tu imaginación.

Hace dos semanas el INAEBA nos cambió las desvencijadas computadoras que teníamos en el Centro Comunitario Nueva Esperanza en Purísima del rincón para renovarlas y formar ahí una Plaza Comunitaria. Cual sería mi sorpresa al enterarme que las 10 nuevas estaciones que nos acaban de llegar están conformadas por un teclado, ratón y monitor, controlados por una tarjetita Raspeberry Pi y conectadas a una computadora completa que funciona como servidor, el sistema operativo es una versión de Linux llamada Ubuntu y la suite de oficina es Open Office¡

Desde luego me emocioné al ver que el sueño de hace tres lustros se convertía en realidad de esta forma inesperada; si aquellos afanes influyeron o no en esta decisión es irrelevante, lo importante es ver que con una fracción de las multimillonarias inversiones de antaño, aquí en Guanajuato están rompiendo la dependencia del gigante Microsoft y sus sistemas Windows y Office y están invirtiendo en sistemas más estables que tendrán una vida útil mucho más larga en sistemas abiertos en los que nuestros estudiantes y técnicos pueden dar el mantenimiento y las actualizaciones necesarias.

Desde los tiempos de la colonia nos hemos limitado a ser mano de obra barata y simples y pasivos espectadores de la tecnología; a los mexicanos nos pasó de largo la revolución industrial y no aprendimos a fabricar motores de combustión interna ni ferrocarriles ni vehículos o máquinas de motor, pasó también de largo la revolución de la electricidad y dejamos a los europeos y norteamericanos la fabricación de plantas generadoras de energía, enseres y artículos eléctricos; llegó la electrónica y solo contemplamos igualmente pasivos cómo los asiáticos se fueron apoderando de esta tecnología y ver cómo fueron inundando el mundo con televisores, celulares y chucherías electrónicas; llegó la revolución informática y nos limitamos a comprar y admirar los sorprendentes programas, celulares y baratijas y convertirnos en esclavos de las grandes empresas.

Si somos honestos y hacemos un examen de conciencia veremos que, salvo honrosas excepciones que no son más que eso: excepciones, nos hemos convertido en una nación de acomplejados y discapacitados tecnológicos, sumisos y conformistas consumidores y proveedores de mano de obra barata. Ya nos toca despertar y hacer uso del ingenio, la creatividad y la capacidad de improvisación que nos caracteriza, entrarle a los fierros, a las máquinas, a los chips y a los programas montándonos sin miedo y sin complejos a las olas tecnológicas desarrollando una Tecnología a la Mexicana que genere prosperidad, orgullo y empleos de mayor valor.
La combinación Linux-OpenOffice-Raspberry es un buen principio.

Cita: Video ¿Qué puedes hacer con una Raspberry Pi?: ver video

Comentarios

Comentarios

Continue Reading
You may also like...
Click para Comentar

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Más de Ciencia y Tecnología

Lo mas visto

Galeria

ENMODA Primera edicion

By 20 Julio, 2017
Enter ad code here
To Top