
Ocho policías turcos resultaron heridos el viernes por la mañana tras la explosión de una bomba en un coche bomba. El coche estaba aparcado a un lado de la carretera y explotó justo cuando pasaba el minibús lleno de policías.
El atentado tuvo lugar en una autopista de la provincia turca de Diyarbakir, en el sureste del país, informa Al Yazira.
Dos sospechosos ya detenidos
El ministro del Interior, Suleyman Soylu, ha anunciado la detención de dos personas, sospechosas de ser los autores de la explosión.
Según la oficina del gobernador de Diyarbakir, la bomba no hirió de gravedad a nadie, pero nueve personas que viajaban en el minibús blindado fueron trasladadas al hospital para ser sometidas a controles. La explosión se produjo cerca de un mercado de ganado, a unos 10 km al sur del centro de Diyarbakir, la mayor ciudad de la región, según fuentes cercanas a la investigación.
De momento, el atentado no ha sido reivindicado, pero los indicios apuntan a militantes kurdos que han perpetrado atentados de este tipo en el pasado. Hace un mes, seis personas murieron y decenas más resultaron heridas en la explosión de una bomba en Estambul, la mayor ciudad de Turquía. Decenas de personas, entre ellas una mujer siria, han sido detenidas como sospechosas. Turquía ha responsabilizado de la explosión a militantes kurdos, pero ningún grupo ha reivindicado la autoría. El Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) y las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), dirigidas por kurdos, han negado cualquier implicación.